viernes, 25 de marzo de 2011

COMPAREMOS...


En estos días la gente de alrededor, familia, amigos... te dicen: estaréis ya más tranquilos, no? Es la recta final, lo peor ya ha pasado!!. Yo intento explicar que no, que ahora es cuando estamos más nerviosos, pero no sé si lo llegan a entender.

A ver, comprendo que quién nunca ha tenido el "sentimiento adoptivo" no sepa ponerse en nuestra piel,... pero lo entiendo a medias, yo nunca he estado embarazada y si se comprender como se puede sentir una mamá en la espera, si puedo ponerme en su piel y pensar que pueda estar asustada porque todo salga bien, porque el embarazo llegue a término sin complicaciones, porque el parto sea natural y no llegue a una cesarea, porque su bebé nazca sano... También puedo sentir que para ella la primera ecografía en la que escucha su corazón tiene que ser un momento muy especial, la primera patadita, cuando le dicen el sexo, cuando por primera vez se lo ponen en sus brazos y puede tocarle su piel, sus manos, ver sus expresiones, su carita... Es fácil comprender que todo eso es especial!!

Estableciendo una comparación, vamos a pensar que nosotras realmente nos sentimos embarazadas cuando empezamos todo este camino, pero poca gente nos pregunta como estamos, si todo va bien y como nos sentimos emocionalmente,... Entonces volvemos a ponernos en la piel de todos ellos y pensamos, tal vez no preguntan por no molestar... como saben que esto es tan largo!! y seguimos entendiendo...
Ahora después de casi 4 años hacemos balance y decimos: No ha  sido un embarazo nada fácil, ha estado lleno de contratiempos que nos hacían pensar que pudiera no llegar a término, encima no dependía de que guardáramos reposo y nos cuidáramos, porque NADA depende de nosotras, no podemos hacer absolutamente nada para que nuestro hijo llegue bien. Bien, pues a pesar de todo parece que si, que vamos "a dar a luz", cuanto durará  el parto? no te lo saben decir con exactitud,... unos días, tal vez meses... Lo sabrás cuando suene el teléfono y te lo comuniquen. Bien, eso es fácil, no? te pegas el móvil a la mano, compruebas una y otra vez que tiene cobertura, que tiene batería y ya... Pues no es fácil, no... No sabemos, porque no nos han hecho ninguna ecografía que nos diga si nuestro hijo o hija está bien, no sabemos el sexo, no sabemos ni siquiera la edad, si vendrá sano, si habrá sufrido, no hemos sentido sus patadas, pero lo llevamos incrustadito en el alma, hemos llorado hasta no poder más de impotencia con cada mala noticia, hemos llorado por la espera tan larga... y seguimos llorando por cada día que esa llamada de teléfono no se produce.

Pero no todo se queda aquí, aún falta lo peor,...

Una embarazada, si todo va bien, da a luz, la matrona o quien esté atendiéndola pondrá al bebé desnudito sobre su pecho, sentirá su calor, su piel, cogerá sus manitas, mirará esa carita tantas noches soñada y no se separará de él jamás... Es precioso de imaginar y de entender.

Pues seguimos comparando, llegará el día que suene el teléfono y nos digan que somos papás, nos den unos cuantos datos, su nombre, edad, sexo... y poco más, lo celebraremos los dos sólos, llamaremos a nuestros familiares. Algunos tienen la suerte de que les envían una foto por mail y pueden ver la carita de su hijo, a otros, como nosotros, aún nos tocará esperar, coger el coche 200 km lleno de nervios para poder conocerle... No sentiremos su calor después de tanto tiempo esperando, ni cogeremos aún su manita, no podremos besarlo, ni decirle que lo queremos tantísimo... Ahí viene lo más duro, vuelves a casa, la empapelas con esa pequeña foto a la que no paras de besar, la miras y remiras queriendo adivinar sus gestos, queriendo adivinar como será tenerlo en brazos, como será tocar su piel, perderte en sus ojitos oscuros... A cambio tienes la realidad... Aún te queda meses de espera, no sabes quien cuida a tu hijo, si lo coge cuando llora, si come bien, si está malito, no sabes absolutamente nada y con el sentimiento de  que YA ERES PADRE, no sabes como hacer para curarte esas heridas que ahora si son duras, ahora si que no tienen consuelo... Ahora si que los días son eternos. Con suerte en esos meses, (que nadie te dice cuantos serán) recibirás alguna foto más, pero tampoco te lo aseguran... Cada noche piensas en que alguno de los besos que le mandas le lleguen de alguna manera, como decirle que tiene unos papás que le aman desde tan lejos...
Los miedos de que al final no se produzca ese encuentro como se llevan? Y si al final esa foto a la que quieres ya tanto no se convierte en tu hijo? Consuela que te den otra? Vuelves a soñar con esa nueva carita? Que va a pasar con mi "otro" hijo? porque durante días o semanas lo has sentido tuyo..., no volverás a saber de él, sólo te queda desear que sea por algo bueno, que vuelva con su familia, y si no es así?

Podría seguir y seguir explicando porque ahora SI estamos nerviosos, porque ahora SI tenemos miedo... y no parece tan difícil de comprender... verdad?

Sólo una cosa más, seas quien seas, TE QUIERO, te siento y daría media vida por evitarte cualquier sufrimiento, por pequeñito que fuera... Yo cicatrizaré las mías en cuanto te tenga en mis brazos, con el primer beso todo habrá pasado...

7 comentarios:

pepa dijo...

Como te entiendo. La gente de nuestro alrededor también nos da esas muestras de cariño y esos ánimos,pero siempre desde el desconocimiento de lo que es en realidad todo el proceso. No les culpo.Dicen las madres que cuando ven las caras de sus hijos, se les olvida todo el dolor y los meses de embarazo. Seguro que cuando viajemos y tengamos a nuestros hijos en nuestros brazos, nos pasará lo mismo. Y el tiempo será otra anécdota, una historia más, una nueva cicatriz de eso que llamamos nuestra vida. Espero que todo pase pronto y que nuestros deseos se cumplan. un abrazo.

Artesania El Hada Leanan dijo...

Que emoción, es como que leas mis sentimientos. Es dificil entender como nos sentimos con estos embararazos tan largos y tan duros. Hay que vivirlos o estar muy cerquita para poder sentirlo. Muchas gracias por tus palabras, me ayuda a aclarar sentimientos.

Un abrazo. Mar

marroc dijo...

Perfectamente. Lo has expresado perfectamente. Todo lo que explicas lo he vivido y sentido. Mi embarazo extraño e invisible terminó hace dos meses. Y debo decirte que sólo hay una cosa que puede parecerse a los embarazos que mis amigas madres biológicas me explicaban: una vez tienes a tu pequeño en tus brazos todo lo pasado se olvida. Por eso las madres vuelven a querer tener un hijo despues de un mal parto. El dolor se olvida con la mirada de tu hijo.
Todo pasará. Te lo aseguro.
Muchos ánimos en vuestro fin de trayecto. Ahora empieza la verdadera aventura, cuando tengais al peque con vosotros.
(ahora veo que pepa te ha puesto lo mismo, jeje) da igual, lo dejo escrito. Un beso.

Samaiaui dijo...

Entiendo muy bien lo que sientes.
Por cierto,no todas las madres olvidamos lo mal que lo hemos pasado en un embarazo biológico.Yo pasé un embarazo horrible entre el mes 3 y el 8, así que ya veis. Para luego un parto de 45 minutos natural y con ayuda de epidural. No hacía falta sentir dolor, lo vas a querer igual que sin anestesia.
Los padres adoptivos sí que tenemos esos sentimientos hacia nuestro hijo y eso que muchos no tenemos ni foto todavía. Los que nos rodean no se lo imaginan ni por asomo y cada dos por tres lo confirman.
Lo tremendo es que asignen a familias y luego se anule esa asignación. Cómo puede aguantar un reset o dos o tres el corazón de esos padres? Por Dios!
Un abrazo!

Mariajo dijo...

Eva, guapa... que te entiendo a la perfección lo sabes, ¿verdad? Estos últimos días son terribles, los peores, te lo aseguro. Pero después de unas horas de haberle visto la carita, todo tiene otra dimensión.
No sabemos qué pasará después pero sí que no volveremos atrás y eso no tiene precio.
Ya te queda poquito, unas poquitas fuerzas más, que vale tanto la pena llegar aquí... te lo prometo, aguanta un poco más!!
Un abrazo bien fuerte!
Mariajo

Silvia - Desenredando el hilo rojo dijo...

Aysssssssssssssssss, espera ETERNA. Qué bien describes estos sentimientos. Besotes mil

Mónica Y Guillermo dijo...

Como todas las que hemos escrito un comentario aquí, te entiendo y siento empatía por lo que estas viviendo en estos momentos.
Yo opte por no comentar nada hasta la preasignación, solo a los indispensables. Y cuando llego el momento lo hice público, no me arrepiento todo salio rodado no di pie a interrogatorios durante la espera y aunque a veces fue duro no hablar de ello sobre todo con algunas personas a las que aprecio profundamente. Mis amigos del alma lo entendieron ya que sabían lo mal que lo había pasado hasta la fecha y lo que yo quería era dar una buena noticia cuando llegara el momento.
Te aseguro que tienes razón y cuando estés con tu hijo la espera se borrará y esas heridas desaparecerán para dar pie a una etapa nueva llena de vivencias juntos.
Mil besos.